¿Tu gato está enfermo? Señales sutiles y cuándo ir al veterinario

¿Tu gato está enfermo? Señales sutiles y cuándo ir al veterinario

Un perro que se encuentra mal suele dejarlo claro. Un gato, no. Por instinto, tienden a esconder el dolor y la debilidad, así que muchas veces lo único que notamos es que “está un poco raro”. Aprender a leer esos pequeños cambios es la mejor forma de pillar los problemas a tiempo.

Cambios en la comida y el agua

Es de lo primero que se nota si prestas atención:

  • Come menos o deja de comer. En los gatos no es algo para dejar pasar varios días: cuando un gato deja de comer, sobre todo si tiene sobrepeso, puede sufrir problemas de hígado. Si en un día no ha probado bocado, llama al veterinario.
  • Bebe mucho más que antes. Si ves que vacía el cuenco o busca agua en grifos y fregaderos cuando antes no lo hacía, coméntalo. En gatos mayores puede estar detrás de problemas frecuentes como la enfermedad renal, la diabetes o el hipertiroidismo, y todos se controlan mejor si se detectan pronto.
  • Adelgaza aunque come bien. Es otra señal que merece una revisión.

Al revés también pasa: muchos gatos beben poco y eso tiene sus propios riesgos. Si es tu caso, te puede interesar por qué tu gato bebe poco y cómo animarle a beber más.

La bandeja de arena dice mucho

Limpiarla a diario te da información muy valiosa:

  • Más cantidad o más bolas de orina de lo normal.
  • Va muchas veces y hace poco, o hace fuera de la bandeja cuando antes no lo hacía.
  • Diarrea, heces con sangre o estreñimiento que dura más de un par de días.

Un caso que es urgencia sí o sí: un gato, sobre todo macho, que hace fuerza en la bandeja y no le sale nada o casi nada. Puede tener la uretra obstruida, y eso no puede esperar a mañana.

Vómitos: cuándo preocuparse

Que un gato vomite una bola de pelo de vez en cuando puede ser normal. Lo que no es normal es:

  • Que vomite a menudo, varias veces en un día o varias veces por semana.
  • Que haya sangre o que el vómito vaya acompañado de decaimiento.
  • Que intente vomitar sin conseguirlo o que no retenga ni el agua.

Cambios de aspecto y de comportamiento

Aquí están las señales más discretas, las que solo nota quien convive con él:

  • Deja de acicalarse y el pelo se ve apagado, grasiento o con nudos, sobre todo en el lomo.
  • Se esconde más, deja de recibirte o busca sitios donde normalmente no se mete.
  • Está más irritable y bufa o se aparta cuando le tocas en una zona concreta.
  • Deja de saltar a sitios altos que antes usaba, o sube con esfuerzo. Muchas veces es dolor articular, muy común en gatos mayores y fácil de confundir con “se ha hecho viejo”.
  • Postura encogida, sentado en forma de bola, con los ojos entornados y la cabeza baja.
  • Estornudos, mocos o legañas que duran más de unos días.
  • Mal aliento o babeo, que suelen apuntar a la boca.

Cuándo ir sin esperar

Hay situaciones en las que no conviene pedir cita para dentro de unos días, sino llamar a la clínica o a urgencias en el momento:

  1. Respira con la boca abierta o con mucho esfuerzo. En los gatos esto nunca es normal.
  2. No puede orinar o hace fuerza sin resultado.
  3. Ha comido o lamido algo tóxico: lirios, medicamentos humanos, productos de limpieza o antiparasitarios de perro.
  4. Ha sufrido un golpe o una caída, aunque parezca estar bien.
  5. Arrastra las patas traseras o no puede ponerse de pie.
  6. Está muy decaído, frío al tacto o con las encías pálidas.

Cómo ponérselo fácil al veterinario

Cuanta más información lleves, mejor. Apunta desde cuándo notas el cambio, qué come y bebe, cómo están la orina y las heces, y si has hecho algún cambio en casa. Un vídeo corto del síntoma (una cojera, una tos, cómo respira) ayuda mucho, porque en la consulta muchos gatos se quedan quietos y no lo muestran.

Y no esperes a que esté enfermo para acostumbrarle al transportín. Si lo dejas abierto en casa, con una mantita dentro, dejará de ser “la caja que le lleva al veterinario”. En nuestra sección de paseo y transporte para gatos tienes transportines y mochilas para llevarle cómodo y seguro.