Alimentos tóxicos para perros: lo que nunca debe comer y lo que sí puedes darle

Alimentos tóxicos para perros: lo que nunca debe comer y lo que sí puedes darle

Te mira desde el suelo mientras comes y cuesta decirle que no. Compartir un trozo de vez en cuando no es un drama, pero hay alimentos muy normales en cualquier cocina que a un perro le pueden sentar fatal, algunos incluso en poca cantidad. Conviene tenerlos claros antes de que pase algo.

Los alimentos que nunca debe comer

Esta es la lista que merece la pena tener en la cabeza (o en la nevera):

  • Chocolate y cacao. Contienen teobromina y cafeína. El perro elimina la teobromina muy despacio, así que se acumula y puede provocar vómitos, nerviosismo, taquicardia y, en casos graves, convulsiones. Cuanto más puro es el chocolate, más peligroso: el negro y el cacao en polvo son mucho peores que el chocolate con leche.
  • Uvas y pasas. Pueden causar un fallo renal agudo. Lo complicado es que no hay una cantidad segura conocida: a unos perros no les pasa nada y a otros les afecta una cantidad pequeña. Mejor ninguna.
  • Cebolla, ajo, puerro y cebollino. Dañan los glóbulos rojos y pueden producir anemia. Da igual que estén crudos, cocinados o en polvo, y ojo porque los síntomas pueden aparecer días después. Aquí entran también las sobras con sofrito, los caldos y muchas salsas.
  • Xilitol. Es un edulcorante que llevan chicles sin azúcar, caramelos, algunas cremas de cacahuete, productos de repostería “sin azúcar” y hasta ciertas pastas de dientes. En el perro provoca una bajada fuerte de azúcar en sangre y puede dañar el hígado. Revisa las etiquetas antes de compartir cualquier cosa “light”.
  • Nueces de macadamia. Pueden causar debilidad, temblores y dificultad para andar.
  • Alcohol y cafeína. Incluye café, té, bebidas energéticas y también la masa cruda con levadura, que fermenta en el estómago.
  • Huesos cocinados. No son tóxicos, pero se astillan y pueden provocar heridas o atascos en el aparato digestivo.

¿Y el aguacate?

Suele aparecer en todas las listas por la persina, pero esa sustancia es un problema sobre todo para aves, conejos y otros animales. En los perros el riesgo real está en el hueso, que puede quedarse atascado, y en la cantidad de grasa, que les puede sentar mal al estómago. Conclusión práctica: no es un alimento que necesite, así que mejor no dárselo.

Qué hacer si ha comido algo que no debía

Lo primero, mantener la calma y actuar rápido:

  1. Retira lo que quede a su alcance y guarda el envase o la etiqueta.
  2. Calcula qué, cuánto y cuándo. Con eso, y el peso de tu perro, el veterinario puede valorar el riesgo mucho mejor.
  3. Llama al veterinario o a una clínica de urgencias aunque todavía no note nada. En varios de estos casos los síntomas tardan horas o días en aparecer.
  4. No le hagas vomitar por tu cuenta ni le des sal, agua oxigenada o remedios caseros. Según lo que haya comido puede ser contraproducente.

Lo que sí puedes darle

Hay bastantes alimentos que puedes ofrecer como premio o complemento, siempre en poca cantidad, sin sal, sin azúcar y sin condimentos:

  • Zanahoria, cruda o cocida. Crujiente y con pocas calorías.
  • Manzana o pera en trozos, sin semillas ni corazón.
  • Calabacín y judías verdes cocidos.
  • Sandía o melón sin pepitas ni corteza, en verano van muy bien.
  • Pollo o pavo cocido, sin piel, sin huesos y sin especias.
  • Arroz blanco cocido, en pequeña cantidad.

Dos reglas sencillas para que esto no se descontrole: los extras no deberían superar más o menos el 10 % de lo que come al día, y cualquier alimento nuevo se introduce poco a poco para ver cómo lo tolera. Si tu perro tiene alguna enfermedad o sigue una dieta especial, pregunta antes al veterinario.

Cómo evitar sustos en casa

La mayoría de las intoxicaciones no pasan porque alguien le dé chocolate a propósito, sino por despistes:

  • Bolsos y mochilas en alto, que ahí suelen ir chicles y caramelos.
  • Cubo de basura con tapa o dentro de un armario.
  • Explica las normas a las visitas y a los niños, sobre todo en cumpleaños, Navidad o comidas familiares, que es cuando más cosas acaban en el suelo.
  • Nada de sobras de la mesa “para que no se pierdan”: casi todas llevan cebolla, ajo o sal.

Y si quieres premiarle sin dudas, lo más fácil es usar snacks pensados para perros, en poca cantidad. En nuestra sección de alimentación para perros tienes comederos lentos, comederos interactivos y alfombrillas olfativas para que coma más despacio y se entretenga.